
El linguista José Estornés con Ubaldo Hualde. Este último dominaba las diferentes hablas locales del uskara roncalés, así como el souletino.
Durante la II República española (1931-1936), se creó en el valle la asociación “Erronkari’ko uskaltzaleak”, cuya actividad en defensa de la lengua vasca se centró en solicitar a la Junta del Valle su patrocinio para crear aulas en donde se impartiesen las clases en vascuence.
Unas décadas más tarde, en los años setenta, sería el propio vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra, don Amadeo Marco, quien hiciese un esfuerzo desesperado por proteger la lengua roncalesa a través de la concesión de ayudas para su estudio y su promoción.
En esa misma década se llegaron a dar clases particulares de vascuence durante el verano, utilizándose para ello el libro de texto de uskara roncalés escrito por el izabar José Estornés. Extinguida ya la lengua roncalesa los esfuerzos van encaminados a promocionar en el valle el uso del vascuence unificado, o euskera batua.
Ya en los últimos años del siglo XX se implantó en el valle la coordinadora de alfabetización en euskera para adultos, AEK, que impulsó las clases particulares entre adultos. De forma paralela se implantó el modelo D de enseñanza que permitió a cuantos escolares lo quisiesen una educación escolar en euskera.
En el año 1996 nació en el valle la asociación cultural Kebenko con el fin de promocionar y defender el vascuence dentro del Valle de Roncal.
En el año 2001 el decreto sobre el euskera dictado por el Gobierno de Navarra provocó el pronunciamiento en su contra de varios ayuntamientos del valle, por entender que ese decreto atentaba contra los derechos del valle a usar el vascuence tanto en su toponimia como en las denominaciones oficiales de las localidades. Por ese mismo motivo el 21 de abril de 2001 se manifestaron en Roncal dos centenares de personas convocadas por la asociación cultural Kebenko y respaldadas por diversos colectivos sociales y culturales del Valle de Roncal (AEK, la Apyma de la concentración escolar Julián Gayarre, el Centro de Interpretación de la Naturaleza, la Escuela de Esquí del Valle de Roncal, el Servicio de Euskera, el animador socio cultural del valle, la Asociación de Almadieros, y el colectivo Gaztelu). Esta manifestación formaba parte de la campaña “Euskera kaleratu”, promovida por Kebenko con el objetivo de lograr la normalización del euskera en el Valle de Roncal.
En el mes de junio de 2004 se hizo una kalejira por todo el valle en la que se aprovechó para colocar en la carretera, junto al rótulo oficial, un rótulo complementario con la denominación euskaldún de la localidad. Quedaron exentas de este acto reivindicativo las localidades de Garde (se escribe igual en castellano que en vascuence) e Isaba, localidad esta última que ya dispuso en su día que la rotulación fuese bilingüe. Curiosamente los rótulos que se colocaron con la denominación euskaldún de las cinco villas roncalesas fueron retirados unas semanas después.
En la defensa del uskara roncalés el Valle de Roncal ha tenido la suerte y el privilegio de contar con el esfuerzo de los hermanos Estornés Lasa, de Isaba, que dedicaron buena parte de su vida a recoger vocablos, refranes, dichos, poemas y canciones de la vieja lengua roncalesa, que quedaron impresos y divulgados a través de varios libros entre los que se encuentra una gramática, de José Estornés, y un valioso diccionario de castellano – uskara roncalés, de Bernardo Estornés, en el que quedaron plasmados los esfuerzos de setenta años de investigación. Es así como hoy podemos decir que aunque el uskara está ya extinguido, la labor de los hermanos Estornés nos permite conocer actualmente un porcentaje muy elevado de esta lengua.
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